Sexo en Chamberí

por Carlota Valdés

Lo primero: perdonad a todos los que me seguís por actualizar tan poco este blog. Llevo unos meses que apenas tengo tiempo de escribir y cuando lo hago son relatos u otras cosas. Reconozco que os tengo abandonados y prometo solucionarlo en breve.

Lo segundo. Hoy vamos a hablar de tíos -como no- y en concreto de capullos. Llevo tanto tiempo encontrándome con tantos capullos de toda índole y condición, con tantos mierdas. que me daría para hacer una enciclopedia de «tios mierders» casi tan gorda como la Enciclopedia británica. Mi abuela les llamaría «merdentos» en gallego.

Que a las tías nos gustan los capullos, los mierdas y los jetas no es ningún secreto. ¿por qué? No tengo ni idea. Solo se que es así. Imagino que porque no nos hacen el suficiente caso y a nosotras siempre nos gustó sufrir. El por qué nos gusta sufrir es una cosa que tampoco se. Ya sufrimos cuando parimos y nos hacemos la cera en las ingles y debería ser suficiente.

El por qué los buenos chicos que beben los vientos por nosotras no nos gustan está también claro: no hay tantos que hagan eso y cuando los hay, es un puto coñazo, son feos, semi-analfabetos o la tienen enana. Entonces, digo yo ¿No habrá un puñetero término medio? Un tío que nos putee moderadamente y al que putear nosotras también moderadamente?

RADIOGRAFÍA DEL «MIERDER»

Dentro del reino de los capullos, el mierder es el más cutre porque no es ni chicha ni limoná. Me explico: no suele ser ese chulazo empotrador que te pone del revés y luego no te llama en un mes. Ese es el jeta norma, el follardor. Tampoco estamos hablando del típico embaucador que te lleva a hoteles o restaurantes caros para impresionarte..esos me provocan hasta ternura.

Aquí hablamos de un especímen algo más sofisticado. que te embaucará con otras armas que no son ni el sexo, ni la pasta ni el aspecto físico, ni el humor para llevarte a su terreno. Lo que vas a tener son dos cosas: bastantes quebraderos de cabeza y muy pocos orgasmos.

-Suele estar bueno, pero no siempre. Liarse con un capullo que aún encima es feo,  gordo  o poco inteligente ya es para que nos crucifiquen y con todos los clavos que haya en el Leroy Merlin, pero las hay, las hay que llegan a esos niveles. Mi amiga C dice que no hay que sufrir por ningún tío pero si hay que sufrir por alguno, al menos que sea uno guapo. No se sufre por un tío feo. Eso es de gilipollas y no se ha visto en ningún lado.

-No folla bien, pero te engancha por otra serie de habilidades que ni siquiera sabes a ciencia cierta cuáles son, creemos que es porque hace sufrir. Que un tío sea bueno jodiéndote o mejor aún, ignorándote, es mucho más importante que sea bueno follándote. Nosotras necesitamos la «caña de España» como la resaca necesita un ibuprofeno…es una especie de regla de tres. Cuando el mierder conjuga el follarte de puta madre con joderte de puta madre es que de ahí no sales. Estás perdía.

El mierder, el verdadero capullo sideral nunca te dirá nada, ni hará alusión a nada que tú puedas hacer bien, ni a tu aspecto físico, simplemente porque se siente tan inseguro en su mierdidad que necesita darte de menos para ratificar su poder sobre tí. Quizás si hable bien de tí con los demás, pero nunca delante de ti. Ya te puedes vestir de látex que no te dirá nada, pero sin embargo sí te dirá (y varias veces) lo buenas que están tus amigas, sus vecinas, la chica de la barra del bar o cualquiera que se cruce en su camino y mirará al resto de tías con el mayor descaro mientras a ti te acariciará el lomo de vez en cuando para que muevas un poquito el rabo. Cuando estés llegando al límite de cansancio él sabrá como hacer que vuelvas otra vez al redil dándote un caramelito.

-Puede llegar hasta a pedirte pasta…o puede incluso hasta llegar a vivir de ti con toda su jeta. Mi amiga S. está encantada porque creo que en diez años por fin ha conseguido encontrar a un tío que no viva de ella. Ahora hasta ahorra y todo.

-El mierder se referirá a tu como «su amiga» o como «su amiga especial» y así puedes estar diez años. Te dirá que no hay futuro, que él no busca pareja…o que tú no eres lo que él busca. Por el camino puedes hasta tener hijos con él pero seguirás siendo «su amiga».

-Si tiene relación con más tías tu siempre serás «la favorita» faltaría más. Y te dirá cosas como «Yo me acuesto con fulana pero en realidad no me gusta, Me gustas más tú». Y tú ya te quedas a cuadros, más que a cuadros, a rombos.

-Al mierder no le gusta follar exactamente y mucho menos lo que entendemos por hacer al amor, que cuesta demasiado trabajo. Le gusta meterla, if you know what I mean. Cuanto más la mete y con más tías distintas más se olvida de que es un mierda.

-Cuando el mierder te presente a alguien no será por él, ni por ti..solo es para que «los otros», es decir, el resto del universo vea como un tío tan mierder puede estar con un cañón como tú. Los otros no se lo explican. Es que no te lo explicas ni tú.

-El mierder está con otras tías claro…si no es que tú no estarías con él. Es su atractivo principal: el que tú sepas que está con otras para que así te de rabia y empiece la maquinaria del sufrimiento. Es como un pachá cutre de un harén aún más cutre y tú como una gilipollas esperando que te llegue «la vez».

-El mierder nunca llama, busca, va a por ti o te apremia para verte. Eres tú la que tienes que mover ficha. Si tú no lo haces, él jamás lo hará. ¿y sabes por qué hace eso? Porque no le importas…¿No habías caído?

-Es inmune al sufrimiento que causa en los demás. Es decir, puedes estar teniendo un ataque de ansiedad y llorarle en frente que él permanecerá mirando una serie como si tal cosa o engullendo sardinas mientras tú lloras a mares. Yo con un mierder que estuve hace muchos años me inventaba ataques de ansiedad para que me hiciera caso, pero ni eso. Me salía más a cuento decirle que viniera para hacerle una mamada. Entonces sí venía.

-El mierder bruto parece que encaja mejor con nuestros estándares mentales. Lo que uno no se explica son los mierders cultivados,. que los hay.  Eso es como un obrero que vota a la derecha, más o menos. No tiene explicación. Se supone que la cultura y la sensibilidad valen para algo y creedme, lo empiezo a dudar seriamente. Creo que voy a empezar a quedar con gente que ni tenga libros en casa. O sea, quedaré con el 80% de la población española. Así toco a más.

-El mierder no cree en el amor. Le ha ido fatal en él …y lo jodido es que aún se pregunta por qué.

-Suelen ser también del tipo «vividores», algo fantasmas y son capaces de decirle a una persona que se están follando «búscate a alguien te quiera» y luego seguir follándosela con toda su jeta mierder, en plan Julio Iglesias de karaoke.

-Cuando hay problemas o conflictos nunca dan la cara. Simplemente huyen con el rabo entre las piernas en busca de otras perras…

¿y cómo son las mierders? Pues las que aguantan todo esto. 

¿es así o no es?

 

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